de mudanzas
Un lugar en el paraíso

Muchos besos y gracias por estar ahí.


Lo sé, ultimamente aparezco cuando veo las cosas en blanco y negro. Pero no todo es hastío. Sólo es otro mal día entre muchos buenos. Ahora que estoy en fiestas, mi montaña rusa pasa desapercibida. Pero sigo subiendo y bajando a una velocidad vertiginosa.
(Silencio y respiración entrecortada)
- ¡Ay! A ver si se me ocurre algo gracioso que decirte,
porque estás muuuuuy guapa cuando te ries...
Yo a esta niña me la como.


Por si fuese poco, además, tengo mi regalo: un cuadernillo en el que cada uno ha dibujado lo que le gustaría regalarme, se han dibujado ellos, ¡y a mí!, han puesto su nombre, el mío...
Todo ello con un esmero y cariño que nunca olvidaré.
Cuando ya creía que todo había pasado, que ya estaba a salvo, que al fin y al cabo la mañana había sido intensa pero que ya se acababa, el timbre sonaría en pocos minutos... entonces, la maestra soltó un "noolvidéisunbesoyunabrazo"!!!!
De repente una avalancha de besos, abrazos, achuchones y mimos varios me hicieron desaparecer bajo una montaña de niños, cazadoras, juguetes y mochilas.
Y me dejé querer y mimar por los esos niños que al principio se limpiaban mis besos con el mandilón, los que me miraban de reojo, los que me cogieron de la mano para jugar, los que me hablaron desde el primer día, los que nunca necesitaban ayuda, los que se acercaban en busca de un achuchón, los que tenían respuesta para todo, los que me decían que guapa estás, a los que no les gustaban mis pendientes, los que ponían los zapatos sobre la mesa, los que se pintaban bigotes con rotulador, los mevuapotabián, los que me invitaron a su boda...
Y me costó, me costó mucho contenerme.
Apreté la boca, me mordí el labio de abajo, pestañeé compulsivamente, respiré hondo, alargué mi sonrisa de oreja a oreja... utilicé todas las armas que conozco para aguantarme y que nunca me funcionan y conseguí no derramar ni una sola lágrima.
No delante de ellos.
Pero de camino a casa, con los ojos de mi hermana clavados en el retrovisor, triste porque ya no estoy en "su colegio", no pude retener más la emoción. Fueron pocas, pero sentidas lágrimas las que sirvieron para desahogar tanta presión.
Y ahora tengo una sonrisa dibujada en la cara, y en el corazón. Ha estado lloviendo, pero después ha salido el sol, para hacerme todavía un poquito más feliz.
Guardo miles de conversaciones imaginarias, de réplicas que nunca di, de frases que rebatirían la mayoría de las malas palabras que me hayan podido decir. Muchas veces pienso que todo junto es la pepita amarga que muerdo en los días de rencor. Pero ya he podido comprobar que no es rencor, sólo es la mejor forma de no añorar los buenos tiempos, de darse cuenta que los malos momentos son esos que hicieron que esas personas no valían la pena. Y por eso, no tenía sentido discusión alguna.
Si algo tengo claro, es que las buenas palabras no debemos callarlas, para no pensar nunca eso de "ojalá le hubiese dicho... cuánto me gustaba/como la quería/que bonita estás/me encanta tu risa/eres especial/gracias por estar a mi lado..."
Pero casi prefiero seguir ahogando los reproches, las respuestas, las malas palabras, todo aquello innecesario que solamente nos llevaría a una pelea absurda. Tan sólo hay una excepción: la sinceridad con un amigo, por que si alguien merece la pena, entonces, no debemos callarnos. No hay nada que no se pueda arreglar dialogando, entre dos personas que se entienden, se aceptan, y se quieren"
Posiblemente se podría resumir en un "no vale la pena".
- ¿Sabes? ha pasado poco más de un año y se me está haciendo eterno, como si hubiesen pasado otros siete...
- Es que son años de perro, jajaja, ¡marrammmmiau!
- Cuídate mucho, ya sabes que te quiero un montón.
- Sí, ya lo sé. Y yo a ti. A veces creo que no hace falta decirlo, aunque a todos nos guste escucharlo.
- ...
- Además, soy un necio y no tengo disculpa.
Unos días estoy en la sombra, sentada en cualquier rincón con telarañas, que me abriguen de ese frío que me recorre por dentro, vagando con lágrimas al borde del abismo y el alma encogida.
- Sabes lo que te digo, que ahora mismo me das la mano y salimos los dos de este cuarto lleno de recuerdos. Sabes lo que te digo que se acabó que nos vamos por ahí, por los bares, por las calles, donde sea. Que vamos a encender el motor del olvido y vamos a cerrar para siempre esa caja llena de cristales que te hieren en el alma. Sabes lo que te digo, que se acabó, que se acabó todo esto, que aquí tienes un colega, que aquí tienes un amigo.

¡Claro que me gusta! Gracias por pensar en mí.
No puedo menos que dedicarle esta entrada,
para agradecerte el gesto,
con una de las fotos que me ha enviado.
Me ha costado elegir, ¡son preciosas!,
pero como ha sido un regalo de reyes,
Tal día como hoy, hace un año ya, empezaba esta historia mas o menos así:
No tenía muy claro qué quería mostrar, qué decir o qué callar, y ha salido esto, unas veces un poco más tierno, incluso diría que ñoño, otras absurdo, a veces triste, a veces alegre... pero es lo que es, parte de mí y de los que me rodean, y sobretodo de los que me leen, y los que me escriben (aunque en ocasiones sean bien pocos...)
Y aquí estoy, un año más vieja, con un año más vivido y uno menos por vivir. No sé hasta cuándo seguiré con este viaje, si lo dejaré en dos dias o lo convertiré en rutina durante tiempo. El caso es que gracias a un amigo comencé esto un año atrás y he conocido gente, he leido a muchos, cosas preciosas, geniales y con talento.
He sentido tristeza si alguien escribía triste, alegría con las alegrías, melancolía con la lejanía, calor con el cariño cercano. He reído, llorado, suspirado y sonreído. Me he desahogado con todos vosotros y he leído con atención vuestros maullidos.
Emociones a flor de piel, curiosidades, pensamientos, anécdotas, cuentos, diálogos, poemas... literatura en estado puro.
Sólo me queda agradeceros vuestra compañía y vuestros mimos.
Seguiré ronroneando.
Diría tantas cosas, que no diré nada.
Sólo esta canción,
porque estoy muy orgullosa de ser su hija,
y porque tengo los mejores padres que podría desear.
"A menudo los hijos se nos parecen,
asi nos dan la primera satisfacción;
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.
Niño,
deja ya de joder con la pelota,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.
Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocacion.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción.
Niño,
deja ya de joder con la pelota,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un dia
nos digan adios."
Joan M. Serrat
Pombo Azul
Para empezar, se me ocurren dos tópicos para describir lo que siento: "me faltan palabras" y al mismo tiempo, "no tendría espacio suficiente" para describir cuánto me alegro de formar parte de su vida y ella de la mía.
Soy consciente de la suerte que he tenido de poder contar con su presencia y espero poder seguir disfrutando de ella,
de su comprensión (y su incomprensión),
sus rarezas,
sus gustos y sus manías,
sus recetas ricas echas con mesura,
sus mimos,
sus riñas, sus enfados,
su paciencia y su impaciencia,
su forma de ver el mundo, sus consejos,
sus abrazos, sus días buenos,
sus confidencias, sus besos,
sus días malos (que ojalá sean pocos),
su manera de mirarnos,
sus pequeños ojinos verdes,
sus manos trabajadas,
sus nanas a media noche,
su sacrificio, su ayuda,
su voz amiga,
su sonrisa (nada hay que me emocione más que verla reír a carcajadas, en esa risa muda que me encanta),
su amor, su cariño incondicional...
y de tantas cosas más, que no me cabe en el corazón cuánto la quiero.
Por todo lo que es para mí,
por lo que significa tenerla a mi lado,
y porque la veré pronto para celebrar su cumpleaños,
este recuerdo es para LA ABUELA,
porque es la mejor de este mundo,
y de mil mundos que hubiese más.
Pues eso, que la quiero.
Por si no te lo había dicho ya (jeje) ha sido una época genial, después de una década de amistad, nunca hubiera pensado que nuestros caminos se iban a cruzar y discurrir paralelos, en estos dos años, los mejores en mucho tiempo.

Quiero dormir enredados en las sábanas,
comernos la noche a bocados jugosos,
caer en la tentación a cada instante.
Quiero quererte y dejar de soñarte,
quiero detener el tiempo
y perderme en la eternidad de un suspiro.
Quiero despertarme
y sentir el sol que se cuela por las persianas
dibujando mil rayitas en mi espalda.
Quiero olerte por las mañanas,
quiero saltarme el desayuno,
tomar el postre de madrugada.
He abierto los ojos
con el despertador de tu mirada clavada en mis labios,
con la sensación de que me besabas en silencio
y aun puedo sentir el calor de tu abrazo en la oscuridad.
"Hace días que te observo,
he contado con los dedos,
cuantas veces te has reído,
una mano me ha valido.
Hace días que me fijo,
no sé qué guardas ahí dentro,
a juzgar por lo que veo,
nada bueno, nada bueno.
De qué tienes miedo,
a reír y a llorar luego,
a romper el hielo,
que recubre tu silencio.
¡Suéltate ya! y cuéntame
que aquí estamos para eso,
"pa" lo bueno y "pa" lo malo,
llora ahora y ríe luego.
Si salgo corriendo,
tú me agarras por el cuello,
y si no te escucho,
¡Grita!
Te tiendo la mano,
tú agarra todo el brazo,
y si quieres más pues,
¡Grita!"
(Jarabe de Palo)
No recuerdo ya cuando comenzó en mí la lucha entre el corazón y la razón, pero esta noche he experimentado como nunca la sensación de tener sobre mis hombros un ángel y un diablo. Es como si saliese de mí y me viese desde la única perspectiva que no puedo tener. Me susurran cada uno por su lado y me sitúan en una encrucijada fatal y no consigo salir del laberinto.
"¿Adonde iran los besos que guardamos, que no damos? ¿dónde se va ese abrazo, si no llegas nunca a darlo...?" decía Víctor Manuel hace algunos años.
Queridos Reyes Magos:
Comienza la cuenta atrás, para luego contar de nuevo hacia adelante. Me temo que la mayoría veremos así los relojes esta noche. Jeje.
Que el nuevo año venga lleno de alegrias para todos. Mucha suerte y felicidad a aquellos a los que no podré abrazar pronto... Y que tengamos una noche llena de magia. ¡Que empiece la fiesta!