Hace ya días que fue su cumpleaños.Siempre dice que yo fui su mejor regalo, 3 días antes.
Ese día llegó a casa conmigo entre sus brazos,
justo a tiempo para soplar las velas y pedir un deseo,
un deseo que ya se había cumplido,dice.
Si yo hubiera podido pedir uno,
pediría que fuese una buena madre para mí.
Pero no pude,
ni siquiera tendría fuerzas para soplar.
Y desde entonces tengo que conformarme
no con tener una buena madre,
si no la mejor.
Me hubiera quedado corta con mis deseos.
No puedo pedir más.
No es mi amiga,
no es mi confidente,
no es mi protectora,
no es mi cuidadora,
ni mi guardiana,
es...
MI MADRE.
Feliz Cumpleaños.
Sé que nunca lo leerás, pero gracias, mamá por todo lo que has hecho por mí, por ser como eres, por hacer y dejar que sea como soy, por tantas y tantas cosas que nunca podré ni sabré agradecerte. Te Quiero.